PEI

NUESTRA IDENTIDAD:

El Colegio Parroquial Santa Rosa de Lo Barnechea es una Institución Católica, particular subvencionada, con personalidad jurídica propia, que imparte educación Científico-Humanista. Está dirigida por la Fundación Educacional Santa Rosa de Lo Barnechea y forma parte del conjunto de Colegios pertenecientes al Arzobispado.

Visión (lo que quiero lograr en el futuro)

El Colegio Parroquial Santa Rosa de Lo Barnechea quiere ser el más prestigiado de la zona por entregar una educación integral de excelencia – en lo académico, humano y espiritual- para que los egresados vivan su compromiso con la sociedad, a la luz de las enseñanzas de la Iglesia Católica.

• Formación académica: es el desarrollo de conocimientos y de las habilidades que permitan saber, aprender y saber hacer.

• Formación Humana: en nuestro proyecto considera la formación de la personalidad (carácter y temperamento) buscando hacer el bien en un contexto social, en el encuentro con los demás.  la búsqueda del cuidado de la salud (física, mental y social) de todos en la comunidad la protección del medio ambiente.

• Formación espiritual: busca el encuentro con Jesucristo para seguirlo como modelo de vida.

• Enseñanzas de la Iglesia Católica: los mandamientos.

Misión (lo que hoy hago y me diferencia de los demás)

• Entregar una educación de excelencia, que permita alcanzar la educación superior, destacándose por su formación académica, humana y espiritual, bajo las enseñanzas de la “escuela católica”, en respuesta a los desafíos del tercer milenio.

• El centro de esa Escuela es Jesucristo. Con esa conciencia nos interesa que la Escuela Católica se entienda como un profundo medio evangelizador y de humanización que puede ofrecerse a las personas, a la cultura y a la educación en general.

• Busca sociedad abierta y democrática donde es importante del diálogo crítico con la cultura, y la dimensión espiritual en la conformación del hombre y la mujer.

• Se complementan un conjunto de competencias, de inteligencias y de destrezas con la educación de la persona, donde se pone énfasis en la educación espiritual, esto es, el tratamiento de aquellas inquietudes necesidades, búsquedas e intereses humanos que no encuentran sus respuestas en las ciencias positivas y que abarcan la ética, la belleza, la religión y las preguntas de sentido.

• La escuela católica propone comprometerse a realizar: “la formación integral de las personas, ayudarles a descubrir y desplegar su dignidad de acuerdo con sus talentos y con el sello de la Escuela Católica. El segundo, o eje vertical, es la cultura escolar con el sello de la Escuela Católica y conforme al contexto escolar de la escuela”.

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS

Cimentados en esta concepción antropológica, declaramos los siguientes principios que iluminan todo nuestro quehacer educativo:

1. Creemos que Cristo es el Hijo de Dios y el Hijo del hombre, el Hombre verdadero, aquel que realiza en sí, en forma plena y perfecta, el proyecto que Dios tiene para cada persona al crearlos.

2. Vemos en cada uno de nuestros alumnos y alumnas a un hijo de Dios. Tal condición implica, por un lado, una dignidad particular que demanda una actitud de respeto muy profunda hacia cada persona. Implica, por otra parte, una tarea: lograr que cada persona se sienta y se relacione con Dios como hijo.

3. Dado que somos hijos de un mismo Padre, entonces todos somos hermanos. De esta condición se desprende, no sólo la obligación, sino la necesidad de amar a todos, más allá de las fronteras de nuestro ámbito cercano.

4. Somos llamados por Dios a ser co-creadores de este mundo que debemos someter y administrar. Tal dignidad nos hace sujetos de derechos y deberes.

5. Concebimos que cada persona es un ser individual, irrepetible y libre: sujeto de nuestras propias opciones y capaces de establecer un diálogo entre personas. Cada uno está llamado a construir su propia identidad y a colaborar libremente en su proyecto de amor por cada hombre y por la humanidad.

6. Concebimos la cultura como la forma que tiene la sociedad de entenderse a sí misma y a su entorno. Creemos que evangelizamos la cultura cuando nos abrimos al diálogo entre cultura y fe y fe y vida.

7. Vemos la familia como la célula base de la sociedad, transmisora de la cultura y primera y principal educadora de los hijos. Nosotros colaboramos con ella, ofreciéndole una institución organizada sobre la base de un proyecto educativo.

8. Entendemos la acción educativa como un camino de acompañamiento de nuestros alumnos, con el objeto de ayudarles en su desarrollo humano, cristiano y social.

9. Entendemos por calidad, la constante búsqueda de mejoras en el quehacer educativo, planificando de manera sistemática y llevando adelante estructuras formativas y estrategias de aprendizaje variadas y evaluadas de modo consistente.